Sanidad en invernada y feetlot

Cuanto más intensivo se torna el planteo de invernada, mayor es el riesgo de incidencia de enfermedades infecciosas, parasitarias o metabólicas. Las enfermedades siempre acarrean pérdidas económicas. Un plan sanitario adecuado, rigurosamente ejecutado minimiza la aparición de enfermedades.

conpas-31

El monitoreo periódico de las tropas y la detección precoz de animales enfermos hace posible aplicar tratamientos efectivos que contribuyen a disminuir las pérdidas. Un adecuado y completo plan de vacunación es la herramienta fundamental para la lucha contra las enfermedades infecciosas.

En engordes intensivos, especialmente a corral, es frecuente observar enfermedades metabólicas, derivadas de dietas con desbalances energéticos, proteicos, minerales y/o vitamínicos. La composición de la dieta constituye la estrategia de prevención más efectiva. Cuando se observan síntomas de enfermedades metabólicas, el diagnóstico rápido y preciso de las mismas permite la corrección de la alimentación, minimizando el impacto negativo e incluso mortandades de considerable magnitud.

Las enfermedades parasitarias constituyen una de las principales limitantes sanitarias en invernada.

El control de parásitos internos considera básicamente la erradicación dentro del establecimiento y evitar el ingreso de la enfermedad mediante tratamiento de los animales que ingresan. En lo que respecta a parasitosis gastrointestinal se citan pérdidas subclínicas del orden de los 25 a 30 kilos por animal, 40 a 60 kilos en parasitosis clínica y un 1 a 2 % de mortandad por ciclo productivo. No es posible erradicar los parásitos, por lo que la estrategia radica en convivir con la población de parásitos a niveles controlados.

El control integrado combina la aplicación de tratamientos antiparasitarios con medidas de manejo. Para ello, es necesario combinar técnicas diagnosticas, como conteos de huevos por gramo de materia fecal (hpg), coprocultivos y conteo de larvas en pasto. Las drogas que se utilizan y la oportunidad de tratamiento tienen un impacto a mediano-largo plazo sobre la proliferación de poblaciones de parásitos resistentes. En aquellos casos donde se sospeche de resistencia a antihelmínticos, es posible implementar la técnica del test de reducción de huevos para confirmar el diagnóstico presuntivo y realizar los cambios necesarios en la estrategia de control.